Sin duda, como Abogado de inmigración, he tenido la inquietud de constatar con mis propios medios lo que realmente esta pasando en la frontera sur de los EEUU límite con Mexico, específicamente en la ciudad de Tijuana ante la llegada masiva de inmigrantes Centroamericano, cuya meta es llegar a territorio Norteamericano para lograr una vida más digna que no le es posible obtener en sus países de origen debido a una serie de factores que los condenan a la pobreza.

Dicho esto, por el contrario , hay quienes piensa, al igual que el Primer Mandatario de los EEUU, que esta caravana constituye una invasion y hacen los máximos esfuerzos para que se devuelva o por lo menos evitar que entre en suelo estadounidense.

Pero es bueno señalar que en medio de todo esto existen Derechos humanos . Los ciudadanos de Guatemala, El Salvador y Honduras tienen el derecho otorgados por los Estados Unidos y basados en tratados internacionales  hay acuerdos internacionales de tener un chance de presentar su caso para consideración al asilo. Este un derecho basado en la ley de los EEUU; es incorporado en el Acta de refugiado de 1980 de el protocolo de las Naciones Unidas que acepta la definición de lo que es un refugiado, entendiéndose como tal a una persona que está siendo perseguida y por lo tanto no puede volver a su país de origen.

Sin dudas estos han sido los próximos días un poco tensos, por un lado los inmigrantes que puedan solicitar Asilo y por el otro lado la fuerza o tropas especiales que desean más poder o autorización del Presidente estadounidense para evitar su ingreso al pais. También, estando presente en este evento migratorio histórico pude ver dos realidades con mis propios ojos: por un lado, gente humilde, decente y que carece de muchas necesidades básicas en su país o han sido objeto de intensa violencia en sus países de origen. Por otro lado, jóvenes un tanto violentos que parece carecían del sentido de harnonia, orden y respeto a las autoridades. Por este último grupo, muchos han categorizado estar caravana como una “invasion” de “criminales” y maleantes. Desafortunada mente esa es la manera que este éxodo humanitario a sido catalogado, no obstante hay una realidad más grande que está y es la de estas personas buenas, humildes y decentes que constituyen lo que para mí es la verdadera cara de la caravana.

Vivir este drama fue un reto , donde pude ver y compartir  en en la frontera en la Ciudad de Tiajuana  con niños, jóvenes, Madres, familias , ancianos, discapacitados , llegando de tan lejos buscando una esperanza en lograr el sueño americano.Reto que solo unos pocos llegan alcanzar, pero cuya esperanza mueve a multitudes. La esperanza de un mejor futuro y calidad de vida. Mi mayor deseo es que Dios se apiade de estas familias independientemente de que sean otorgados un asilo o en EEUU. Que Dios llene de paz y prosperidad a estas familias que buscan un mejor futuro, pues la mayoria se lo merecen.